
Moradores del barrio La Fragua cuestionaron la distribución de agua mediante tanqueros durante la contingencia que atraviesa Cariamanga y solicitaron mejorar la organización del abastecimiento.
Las dificultades para acceder al agua potable continúan generando preocupación entre habitantes de Cariamanga, mientras se desarrollan trabajos para superar los problemas ocasionados por el daño registrado en la línea de conducción del sistema La Chorrera.
En el barrio La Fragua, moradores de la calle Miguel Peralta expresaron su inconformidad con el abastecimiento mediante tanqueros, mecanismo implementado como parte de las acciones de contingencia mientras se interviene el sistema afectado.
Según testimonios recogidos y difundidos por el medio local Nuestra Marca, durante la jornada del viernes 25 de septiembre un tanquero llegó hasta este sector de la ciudad. Sin embargo, varias familias señalaron que permanecieron esperando con recipientes y que finalmente no habrían recibido el líquido.
La denuncia se suma a las dificultades experimentadas por hogares que dependen temporalmente de los vehículos de distribución para cubrir necesidades básicas mientras el servicio regular permanece afectado.
Moradores piden mejorar la organización
Las familias solicitaron una mejor organización de las rutas y horarios de los tanqueros, particularmente en aquellos sectores que han permanecido varios días con dificultades para acceder al servicio.
La situación adquiere especial importancia debido a que el agua distribuida durante una contingencia es utilizada por las familias para actividades esenciales del hogar.
El material difundido por Nuestra Marca también muestra el aspecto del agua recibida mediante uno de los tanqueros, situación que ha generado inquietud entre ciudadanos.
En este punto es importante diferenciar ambos elementos: las imágenes permiten documentar visualmente las características que presentaba el agua en ese momento, pero no permiten determinar por sí solas su calidad o aptitud para consumo humano. Para establecerlo serían necesarios análisis técnicos de los parámetros correspondientes.
Una contingencia que continúa afectando la vida cotidiana
Los inconvenientes comenzaron tras el daño registrado en la línea de conducción La Chorrera, una de las infraestructuras utilizadas para el abastecimiento de Cariamanga.
Durante los últimos días se han desarrollado trabajos de reparación y refuerzo en el sistema, mientras la distribución mediante tanqueros ha sido una de las alternativas utilizadas para atender a los sectores afectados.
Para las familias, sin embargo, la prolongación de la contingencia representa dificultades cotidianas para cocinar, realizar labores de limpieza, aseo personal y otras actividades básicas.
Los moradores esperan que, mientras concluyen las intervenciones en La Chorrera, se fortalezca la coordinación de los recorridos de los tanqueros y se garantice que los sectores incluidos en las rutas puedan acceder efectivamente al abastecimiento.
Fuente: Nuestra Marca Cariamanga.