
En el marco del Día Internacional del Café, que se conmemoró el 1 de octubre, MiCariamanga recorre la tradición cafetalera de Calvas, sus productores, marcas y reconocimientos que han llevado el café cultivado en estas montañas a competencias y mercados nacionales e internacionales.
Cada 1 de octubre se conmemora el Día Internacional del Café, una fecha que en Cariamanga tiene un significado especial. En las montañas del cantón Calvas, el cultivo de este grano forma parte de una tradición agrícola que durante generaciones ha acompañado a familias y comunidades rurales y que, en los últimos años, ha comenzado a ganar mayor reconocimiento por la calidad de sus cafés de especialidad.
La caficultura calvense atraviesa además una etapa de renovación. Productores locales han logrado ubicarse entre los mejores del Ecuador, algunas fincas han llevado sus lotes a subastas internacionales y nuevas marcas buscan que el nombre de Cariamanga acompañe al producto desde el cafetal hasta la taza.
Una tierra con vocación cafetalera
Las condiciones montañosas de Calvas permiten encontrar cultivos en diferentes pisos altitudinales. Una marca originaria de Cariamanga, por ejemplo, reporta cafetales ubicados entre 1.450 y 1.950 metros sobre el nivel del mar, dedicados principalmente a variedades Arábica.
La tradición tampoco está limitada al entorno urbano de Cariamanga. Existen antecedentes de producción o proyectos cafetaleros en diferentes sectores rurales.
En Utuana, agricultores comenzaron años atrás procesos asociativos para incorporar el café como alternativa productiva. Actualmente la Prefectura de Loja mantiene procesos de capacitación para caficultores de Macaicanza y Utuana, que han beneficiado a más de 60 familias mediante escuelas de capacitación agrícola.
El Lucero también aparece en la planificación territorial de Calvas entre las zonas donde el café forma parte de la producción agrícola, junto al maíz duro, yuca, caña y frutales.
A ello se suma la parroquia Chile, donde productores de café han recibido certificaciones vinculadas con Agricultura Familiar Campesina.
Productores de Calvas entre los mejores cafés
Uno de los nombres más destacados de los últimos años es Jonnatan Jumbo, productor de Cariamanga y responsable de Café Johann.
Su historia familiar abarca tres generaciones dedicadas al café. Actualmente trabaja una finca con aproximadamente 10 hectáreas destinadas al cultivo a unos 1.800 metros de altitud, incorporando procesos especializados de fermentación y secado.
En 2026, uno de sus lotes de Sidra Bourbon, proceso natural, obtuvo 89,04 puntos en Ecuador Farmer's Collection y alcanzó el tercer puesto. Posteriormente fue vendido en subasta internacional a USD 53 por libra, por un total de USD 7.367 antes de comisiones y transporte.
No es un logro aislado. En Loja Sabor a Café 2023, Jumbo obtuvo el primer lugar con 88,5 puntos. En aquella misma competencia hubo una fuerte presencia calvense: Luis Jumbo fue tercero, Priscila Jiménez octava y Luis Jima noveno.
Otro productor destacado es Jorge Agila, quien alcanzó el séptimo lugar de Taza de Excelencia Ecuador 2023–2024, con 89,17 puntos y un lote compuesto por Typica mejorada y Sidra.
Estos resultados muestran que la tradición cafetalera de Calvas ha dado paso también a una creciente producción de cafés de especialidad, donde el manejo de variedades, cosecha, fermentación, secado y tostado adquiere cada vez mayor importancia.
Del productor a una marca propia
Otro fenómeno importante es la aparición y permanencia de marcas que permiten que el café llegue al consumidor identificado con su origen.
Entre las que actualmente podemos documentar está Café Ludeña, elaborado en Cariamanga. La marca comercializa café tostado y molido y señala que trabaja con cafetales ubicados entre 1.450 y 1.950 metros.
También está Café Jumbo, vinculado a producción local. El Ministerio de Agricultura ya había documentado que Junior Vicente Chuquimarca Jumbo, de la parroquia Chile, produce café y lo comercializa bajo esta marca; además recibió la certificación para uso del sello de Agricultura Familiar Campesina.
Actualmente se comercializan lotes de Café Jumbo identificados directamente con Cariamanga como origen, incluyendo cafés de variedades Borbón y Batián cultivados alrededor de los 1.800 metros.
A estas propuestas se suma Café Johann, asociado a Jonnatan Jumbo y su finca en Cariamanga, cuyo nombre ha adquirido particular relevancia por los resultados alcanzados en concursos y subastas de cafés especiales.
Los registros académicos y productivos de años anteriores muestran además una diversidad mayor de emprendimientos cafeteros en Calvas, con nombres como Café Hernández, Café Mazita, Café Ismary, Café Don Gato, Sayric, Tierra Bonita, Café Molido Sánchez y Café Sojhes, entre otros. Sin embargo, al no poder confirmar que todos continúen actualmente en producción o comercialización, es preferible considerarlos parte del registro histórico reciente de la actividad y no presentarlos como una lista de marcas vigentes.
Calvas apuesta por formar una nueva generación de caficultores
El presente de la caficultura local también tiene una novedad importante.
En febrero de 2026 se presentó la Escuela del Café de Calvas, que inició con alrededor de 70 productores inscritos y un programa de formación que comprende desde semilleros y genética cafetalera hasta control de plagas, nutrición, cosecha selectiva, poscosecha, barismo y comercialización.
Como parte del proyecto se habían distribuido aproximadamente 12.000 plantas de café a productores locales.
La iniciativa busca fortalecer conocimientos técnicos y, al mismo tiempo, posicionar a Cariamanga alrededor de su identidad cafetalera.
Más que una taza de café
Detrás de cada taza producida en Calvas existe una cadena que comienza mucho antes del tostado: familias que mantienen los cafetales, recolectores durante la cosecha, procesos de selección y secado, productores que experimentan con nuevas variedades y emprendedores que han comenzado a colocar el nombre de Cariamanga en sus empaques.
Los reconocimientos obtenidos por caficultores locales demuestran que el cantón cuenta con condiciones y conocimiento capaces de producir cafés de alta calidad.
Por ello, el Día Internacional del Café constituye también una oportunidad para reconocer a los productores de Cariamanga y de las comunidades rurales de Calvas que mantienen viva esta actividad agrícola.
Desde una finca en las montañas calvenses hasta una taza preparada en cualquier lugar del país —o incluso en mercados internacionales— el café lleva consigo una pequeña parte de la tierra donde fue cultivado.
Y en Calvas, esa historia sigue escribiéndose entre cafetales.