Los habitantes de Sanguillín piden transporte legal

Fue en la plaza central de Sanguillín donde se dio el conversatorio entre autoridades seccionales, habitantes de diferentes barrios y transportistas. El propósito fue la socialización en temas de tránsito.

Llegaron cerca de 150 personas de los barrios Yambaca, Porotillo, San Juan, El Parco y otros sectores que a la fecha se ven afectados por la falta de transporte. La regulación de las cooperativas y compañías motivó a los ciudadanos a presentar su pedido a las autoridades, pues hasta la fecha quienes brindaban el servicio de transporte han cesado sus labores y los moradores no tienen opciones para movilizarse.

Problemas
Jorge Conza, miembro de una agrupación que busca legalizarse como compañía, sostiene que son seis meses los que están detrás de que se agilice el proceso, “presentamos a la Agencia Nacional de Tránsito nuestras carpetas con documentos y fueron devueltas indicando que no existía la factibilidad. Tenemos 18 unidades para abastecer a varias comunidades”, dijo el transportista.

Son los moradores de los barrios rurales los que sufren las consecuencias y es que dicen deben caminar varios kilómetros para llegar a la vía principal y tomar un vehículo que les permita llegar hasta sus lugares de destino.

“Lo que es Luranda Bajo, Pishinamaca Bajo, nuestros estudiantes deben perder a veces una hora o dos horas hasta conseguir un carro que los lleven hasta los colegios de la ciudad de Cariamanga”, señalo Narciso Cueva, del barrio Luranda, criterio que es compartido por Raúl Masache del Barrio San Juan, quien solicita al alcalde Mario Cueva se brinde el contingente para que las comunidades puedan contar con el servicio de transporte.

“En materia de tránsito es una necesidad sentida para todos los ciudadanos de nuestro cantón. Hemos realizado todas las gestiones que están a nuestro amparo legal y también las que ustedes nos han solicitado en el gobierno municipal”, puntualizó el burgomaestre.

Mientras que la directora de la Unidad de Tránsito del Municipio, Miryam Torres, indicó que están buscan las alternativas para beneficiar a los sectores rurales, “Las rancheras pueden ser una solución pero esa competencia (legalización) no está bajo nuestro ámbito sino bajo la Dirección Provincial de la ANT de Loja, donde hemos enviado algunos oficios para que se considere un nuevo estudio a la necesidad del servicio”, aclaro.
 
EL DATO
Los estudiantes de Luranda Bajo, Pishinamaca Bajo deben esperar alrededor de dos horas para encontrar vehículo que los lleven.

Fuente: La Hora.