Rodrigo Hidalgo lidera la defensa del Ahuaca

La eficaz mordaza impuesta por el régimen a los empleados públicos y a los periodistas ha dejado indefensas a las provincias, cantones y parroquias de nuestro país, cuyos intereses son vulnerados a mansalva, sin que las quejas y denuncias hayan aflorado.

Tranquilamente han pasado los recortes presupuestarios a las universidades, a los municipios, a la educación en general, a los servicios públicos de salud, que se van deteriorando progresivamente cada día que pasa. Al COIP se lo estira e interpreta de acuerdo con las conveniencias del momento, imponiendo el terror entre la población; las últimas víctimas son las autoridades seccionales de Sucumbios.

La fatal ausencia de los mandatarios locales, tiene que ser suplida por el patriotismo de los demás ciudadanos, de las organizaciones clasistas, o las poblaciones tendrán que resignarse a soportar los daños programados en su contra.

Esta vez tenemos por delante la defensa del Ahuaca, emblemática elevación de Calvas, amenazado por las concesiones mineras que ha otorgado el centralismo, sin importarle o conocer los aspectos importantes de nuestra realidad.

No proclamo un "Ecuador libre de la minería metálica" o consignas similares. Necesitamos explotar ese recurso natural porque es vital para el desarrollo del país y el derecho a una existencia digna por parte de las generaciones próximas. Creo que se puede ejecutar proyectos mineros con responsabilidad. Por lo tanto hay que analizar caso por caso, para apoyar u oponernos. Estimo que hay que preservar el Ahuaca en su integridad, sin alterar para nada su entorno, porque es un símbolo, parte de la personalidad o imagen de Cariamanga. ¿Aceptarían los quiteños que les dañen el Panecillo o los guayaquileños que les destruyan el cerro Santa Ana? De ninguna manera.

Rodrigo Hidalgo ha denunciado públicamente el atentado que pende sobre el Ahuaca y ha convocado a organizarse para hacer la resistencia correspondiente.  El jueves anterior se realizó una asamblea en Cariamanga, que eligió una directiva, en la que se nota el vacío de autoridades, que merecidamente designó a Rodrigo Hidalgo como su presidente. Como vicepresidente quedó José Sarango; secretaria, Cecilia Valladares; tesorera, Edilma Jiménez; vocal de comunicación, Bolívar Serrano; asesor jurídico, Gonzalo Jaramillo; asesor adjunto el padre Enry Armijos; coordinadores, Carmen Imaicela, Meymar Cueva y Próspero Rodríguez Carrión.  

No los podemos dejar solos y debemos apoyarlos de todas las formas posibles. Comencemos por enviar mensajes de texto u orales en ese sentido a los medios de comunicación colectiva, así como mensajes a Rodrigo Hidalgo, a su cuenta en Facebook.

Fuente: Crónica.