Jerónimo Carrión, el presidente gallero

Loja tiene la fama de haber adoptado muy pronto el juego de gallos, pasatiempo que los españoles trajeron en los lejanos tiempos de la Colonia; con eso se daba mayor colorido a ese ambiente romántico de comarca, que perduró también por mucho tiempo y no había fiesta que no estuviera amenizada con la Pulli pugnat que llamaban los romanos.

Cuenta la tradición que, en ese ambiente favorable para la lidia de gallos, vino al mundo el niño Jerónimo Camón Palacio, perteneciente a la aristocracia lojana, quien desde muy joven asistía a esos espectáculos semibárbaros para convertirse en dueño, cuidador y apostador de gallos, mereciendo en la cancha el sobrenombre de Chombo, apodo que lo conservó ante sus amigos y parientes.

Antes de ocupar la Presidencia de la República en 1865, había prestado servicios a la Patria como diputado y gobernador del Azuay. Dicen que entre pelea y pelea de gallos se dio tiempo para asistir a las convenciones de Cuenca y Guayaquil para dar su voto por Urbina; que ocupó la Vicepresidencia en la administración de Robles y fue el gran defensor de Cuenca en 1864. Un 7 de septiembre de 1865 fue elegido por 22.063 votos como Presidente de la República. Se caracterizó por ser hombre muy católico, honrado y de carácter inflexible, pero su administración se vio opacada por su debilidad por los gallos y como entonces no había más juegos ni deportes, se lo consideró un presidente deportista, que compartió su afición con sus más cercanos colaboradores.

Importante

Más importante había sido para el Presidente Carrión una lidia entre "El Cenizo" y "El Pechereque" que poner freno a la demagogia.

Para tener más tiempo para los gallos, puso las riendas del gobierno en manos de su pariente el Dr. Manuel Bustamante, un aristócrata quiteño imitador de la política de García Moreno. El entusiasmo por el vicio gallístico era tal que llenaba con gallos los corredores del palacio presidencial; no había pilar que no esté exhibiendo el gallo, con el plato de morocho y el jarro de agua. Parece que exageraban al afirmar que uno de esos gallos "El Horero" daba la señal del tiempo transcurrido. Sus contemporáneos calculaban cerca de un millar de esas pendencieras aves.

Cuentan que en su presidencia se aprobó el Himno Nacional compuesto por Neumane y Mera, brillante oportunidad para organizar los festejos, que no perdonaron incluir una pelea de gallos. En elegantes jaulas los animales que tomarían parle de la contienda habían paseado por las calles, al son de cornetas y tambores. Don Jerónimo hizo su entrada en la gallera a los acordes del himno patrio. "Ajiseco" y "Chuchumeco" se midieron, el primero le hizo ganar la apuesta. En eso, llegó el Bustamante, su ministro, agitado y nervioso a comunicarle que había peligro de una crisis gubernamental y, sin hacerle caso, le dijo que se ha convertido en su "aguafiestas" porque no podía ocuparse de ese asunto en el preciso momento en que iban a salir a la cancha "Pechereque" y "Cenizo*.

Convencer

No pudo convencerlo el ministro Bustamante sobre que la oposición estaba ganando terreno y que pedirían su abdicación. Se marchó lanzando profecías contra el Presidente gallero. Cuando terminó la fiesta el mandatario pidió un poncho, debajo del cual llevaba dos de sus gallos triunfadores, mientras la banda entonaba la canción nacional. Como prefería las victorias gallísticas a los laureles del estadista la profecía de Bustamante se iba cumpliendo.

Así, en octubre de 1867, se reunió el Congreso para defender la Constitución contra los desafueros del Ejecutivo y, el que primero pagó los platos rotos, fue el Ministro Bustamante y se formó un nuevo gabinete que renunció al mes por la funesta inconsciencia del Magistrado Supremo para quien los gallos eran todo. El día 6 de noviembre de 1867 abdicó Carrión, aconsejado por García Moreno. Era el único desenlace honroso, antes que una censura inminente.

Llegar

Estos datos que he resumido de la Revista del Museo Histórico de la ciudad de Quito, Nros. 14 y 15, de octubre de 1952, terminan así: "Había llegado la hora de que el Chombo Carrión, desocupara la mansión nacional. Aquella mañana se levantó el primer canto de los gallos. Desde la víspera los tenía ya enjaulados y listas las enjalmas para su traslado a Loja, la tierra natal del expresidente. Don Jerónimo se metió en sus zamarras de cuero de chivo, se enfundó en un poncho de bayeta, se caló un gran sombrero de paja y tomando dos gallos, uno debajo de cada brazo abandonó el Palacio Presidencial, sin gusto ni pena, porque sabía que sus amados gallos estarían a satisfacción en una de sus fincas, además, tendría más tiempo disponible para dedicarlo al cuidado de sus famosas aves".

Biografía

Nació en la ciudad de Cariamanga, el 6 de noviembre de 1867. Fue una administración algo pobre no por la inoperancia del gobierno ya que Jerónimo Camón era una persona honesta, leal a sus principios políticos, recto, sin embargo la falta de energía fue el detonante para su fracaso, fue un gobierno que siguió con las obras emprendidas por su antecesor Gabriel García Moreno. Este gobernante tuvo que afrontar un hecho relevante la guerra que Chile, Perú, Bolivia y Ecuador tuvieron contra España, en aguas del Pacífico. Esta guerra como tal no conllevo un despliegue impresionante de tropas peor aún se realizó mayores gastos, sin embargo entorpeció la administración gubernamental lo que ocasiono la renuncia de Don Jerónimo Carrión a pesar de intentar demostrar su fuerza con un despliegue impresionante de tropas en el Palacio Legislativo, sin embargo esta estrategia no causo la irrevocable renuncia del mandato, haciéndose cargo del mando su Vicepresidente.

Período

Desde el 7 de septiembre de 1865 al 6 de noviembre de 1867.

Fuente: Crónica Loja.

Autor: Ecuador Espinosa Sigcho.